by me
Y, entonces, se hizo tarde para repartir besos.
Cuando el día cae nos sentimos ajenos,
nos dejamos caer, nos hundimos en el sueño;
recorremos otro mundo, igual al nuestro
Muchas son las veces en las que creemos reconocernos
en los ojos de otros que nos miran desde lejos.
Y, a través del tiempo corremos con destino incierto,
como buscando algo afuera, algún secreto
Nos hundimos en un laberinto
para retroceder y comenzar todo de nuevo.
Es un círculo que no se va a detener
hasta que nosotros lo consideremos
Porque las preguntas nos desbordan, incontrolablemente,
Y, a veces, se trata, tan sólo, de
llevar a cabo un simple razonamiento
de no darse a la fuga (o sí, de hacerlo),
de no escatimar besos,
de enfrentarse al juicio más duro,
a la propia mirada, a la sentencia
que construimos con determinación
e intentamos desanudar con impaciencia






2 comments
Comments feed for this article
Marzo 10, 2008 a 2:31 pm
Mariel
…enfrentarse al juicio más duro
a la propia mirada…
Buenísimo Mag, aún me resuena. Besos.
Marzo 10, 2008 a 3:10 pm
magalí sztejn
Gracias Marie. Te extraño. ¿Cúando nos vemos? Me tenés abandonada.