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Dedicado a Viky (por sus visitas, su motivación y, por supuesto, su amor por Deep)
Un blog (Versos en mi boca) que lleva a otro blog (Zoom)
que lleva a un corto.
“Lo que tú quieras oír es una historia de amor sobre la relación entre la ficción y la realidad. Siempre nos dijeron que contabamos historias para evadirnos de la realidad, pero no es cierto, contamos historias para transformar la realidad”, explica Guillermo Zapata, su director.
“Hay un dato que marca una tendencia en la distribución de las películas. El director del corto es un madrileño de 28 años. Rodarlo le costó 10 mil euros y, apenas terminado, lo subió a YouTube. Lleva 66 millones de visitas. No ganó ni un peso con la película. Pero ganará”, opina el periodista Diego Jemio.
“Exorcizar los dolores nombrándolos sin miedo, dejando que las palabras se deslicen entre los labios, que salgan de nosotros, que nos alivien, que alguien escuche y nos consuele.
(…) Escuchar con el corazón abierto. Escuchar por una vez y darse cuenta de que todo el tiempo se puede aprender algo y que no hay nada que el amor y el tiempo no curen”.
De M. Dillon en Convivir con virus.
A veces bien valen las citas: palabras justas en el momento indicado.
by Lula
“Tal vez no ser es ser sin que tu seas”, dice Pablo Neruda. Y también: “Te quiero sólo porque a tí te quiero. Te odio sin fin, y odiándote te ruego”.
A su vez, Julio Cortázar escribe: “Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la maga que me juzga sin saberlo. Dejame entrar, déjame ver algún día como ven tus ojos”.
¿Es que entenderse cuesta tanto? ¿O será sólo cuestión de sentimientos encontrados? Lo cierto es que se replantea en los textos, en la vida, una y otra vez.
No consigo descifrarlas.
Intento guiarlas.
Se enredan y caen en el mar de lava.
Las veo: lentamente se hunden y callan
Mi cabeza da vueltas y estalla.
Ya nada cura, ya nada sana,
ya nada importa y el tiempo pasa.
Con sus manos húmedas finge tocarla.
Una gota cae y resbala por su espalda.
Pronto es absorbida, devorada y olvidada.
El cuerpo quieto no recuerda su existencia
profundamente necesaria.
Tanto se quita, tan poco se regala.
by me









Dijeron…