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La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

(…)Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.

(…) Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre. 

(Federico García Lorca)

By RodrigoVCo

Leer esto me reconfortó un poquito. Alivia el hecho de saber que lo mejor no siempre está en otro lado, ese miedo tonto que lo lleva a uno a pensar que a lo mejor equivocó el camino.

Cuanta en su blog Diego Jemio, un periodista argentino que fue elegido por el Programa Balboa:

Ser periodista en España

Desde que estoy haciendo la beca -e incluso antes-, algunos amigos y conocidos me preguntan si no tengo pensado quedarme en España. Como si el sólo hecho de pasar una temporada en un país es, necesariamente, el prólogo del exilio, de la estancia prolongada.

Siempre contesto lo mismo: que no sé lo que haré, que tendría que encontrar trabajo de periodista, que la precariedad laboral en España es similar a la de Argentina y bla bla bla. Acá van algunos datos que confirman lo dicho.

1. Entre el 40 y 45 por ciento de la producción de los medios, es realizada por periodistas sin contrato.
2. Según una encuesta de XL Semanal, un periodista gana un promedio de 1190 euros (un mozo gana 1166, según la misma fuente). Es una cifra algo elevada. Muchos de los periodistas que conocí en España estarían contentos si fuesen “mileuristas”.
3. La Federación de Sindicatos de Periodistas advirtió sobre las “malas prácticas” en los medios, que incluyen: abuso endémico de los estudiantes en planta y extorsión a los “periodistas a la pieza” obligándoles a darse de alta como autónomos, entre otros. 

“La política no admite el vacío y el campo, momentáneamente, lo llenó, lo que permite al Gobierno designar un enemigo y constituirse en torno a él. Es una apuesta –y una maniobra pobre– que no carece de riesgos, pero es ineludible que todo culmine en una mesa de negociaciones entre socios ofendidos, lo que no excluye el aderezo de la necedad, que es el atributo psicológico mejor repartido entre las clases dirigentes del país” (Christian Ferrer, entrevista con Página 12, 16/06/08).

“Agua que nos une y nos separa” by Euge Bosch

“Lisa no había sido una persona alegre con el otro y con él no, no había sido más alegre con él otro que con él. (…) No es que a él le hubiera dado menos alegría, sino que le había dado toda la que su corazón plomizo y amargado podía recibir. Ella no le había negado nada. Le había dado todo lo que él era capaz de tomar”.

Bernhard Schlink, Amores en fuga.

Cuando estuve en el Museo del Louvre me enamoré de este cuadro. Hay obras famosas, como la “Gioconda”, que la gente se agolpa por ver. Yo también lo hice, de hecho. No sé bien por qué fue el que más me llegó, y creo que tampoco me interesa. Ahora lo disfruto colgado en versión miniatura en la cabecera de mi cama.

“Jeune homme nu assis au bord de la mer”, Hippolyte Flandrin.  

¿Qué hago? ¿Cómo? ¿Hacia dónde? ¿Con quiénes? Una lista de preguntas que de repente se abren en abanico. Y responder una, implica abrir otro, y otra, y otra. Por suerte existen esos buenos amigos con los que se puede hablar y repensar y, no menos importante, reírse de estas cosas en el día a día.

 

“¿Qué tal la fiesta del sábado?”, le pregunto a R. Suspira, imagino lo que viene. “Eran las cuatro de la mañana. Habíamos estado hablando un montón pero, bueno, había que ir, que salir. El lugar estaba bueno, la música también……………Pero yo estaba con la bufanda que me había tejido, la campera que me había prestado mi mamá. Con todo encima. ¡Hacía un calor ahí adentro! Aparte me había planchado el pelo, lo que nunca. Y pensaba con el calor y el humo…. En otro momento hubiese tirado las cosas en cualquier lado… Pero estaba con todo encima, y con botas… Era una fiesta para hacerse un rodete y ponerse a saltar. Así que, estuve una hora y me fui”.

 

Nada mejor que poder tomarse con humor las propias miserias y compartirlas, con los que nos comprenden, nos acompañan y nos ayudan a descubrir también nuestras fortalezas.