You are currently browsing the monthly archive for Marzo 2009.

liniersvolar

by Liniers

Gracias Tifi

de-paseo5

by Sol Sztejn

¿Acaso hay uno que se está suicidando? Se aceptan apuestas…

“(…) el intento de someter a discusión pública el proyecto de nueva ley de comunicación audiovisual tiene tanto de loable como de destino dudoso, por fuera de algunos ámbitos muy específicos. Los multimedios, y alguno muy en particular, no quieren saber absolutamente nada de debate alguno porque, aun cuando saliesen airosos en los números parlamentarios, el sólo hecho de abrir un cotejo de ideas dejaría desnudos sus intereses corporativos. Algunos obrarán ninguneando y otros, como ya ocurrió esta semana, saldrán con los tapones de punta a decir que se trata de amordazar a la prensa y/o que, en todo caso, el momento de crispación que se vive no es lo más adecuado para discutir qué se hace con la radio y la televisión. Nadie saldrá a decirles que hace 25 años que “no es el momento”, y si sale lo ignorarán.  (…) Bajo semejante panorama hay dos probabilidades: taparse con la frazada de la cabeza a los pies porque no se advierten chances objetivas de continuar avanzando, o dar la pelea en la seguridad de que merece ser dada, porque los medios son una herramienta estratégica de cualquier construcción política que se precie de tal”.

Ahora o tal vez nunca por Eduardo Aliverti para Página 12.

Me  gusta esta escena de la película Antes del amanecer, aunque me genera sensaciones encontradas: por un lado pienso “bueno, ya, que se besen”, y por el otro me parece tan tierna y real. Son tantas las ganas como el miedo a equivocarse. “Timing is important”, decían en Sex and the City. Aunque no en ese momento, el beso, finalmente, llega.

Lo leo y las veo, y vuelvo a verlas, a vernos:

“Las mismas ausencias nos dejaron su impronta como una marca en el orillo, las pérdidas nos provocan el mismo espanto desesperado. Pero lentamente, muy lentamente, aprendemos también que no somos inválidas, hemos soportado otros abandonos, nada dice que no podamos aguantar alguno más. Aunque parezca que el cuerpo se quiebra y una aproveche cada llanto para llorar toda la historia completa. Y bueno, somos amigas, podemos aprovechar. Podemos echarle la culpa al amor no correspondido, al que corresponde a medias y al que ni siguiera se enteró de que es amor. Podemos alegrarnos cuando a alguna le toca su instante de gloria y escuchar mil veces el relato de la conquista. ¿De dónde habremos sacado esa manera de hablar por turnos, cómo habremos aprendido a escucharlo todo (sin contestar todo)? Siempre supe que la vida me había tratado con cariño, pero cuando después de una de esa cenas en la que brindamos por todo y con nuestros muertos, me voy algo chispeada y cantando viejos éxitos, siento que sí tengo un lugar en el mundo”.

De Marta Dillon en Convivir con virus.

amistad1

“En resumen, ningún tema parece haber preocupado tanto a los hombres; incluso el dinero, incluso las satisfacciones de la lucha y de la gloria pierden, en comparación, su fuerza dramática. El amor parece haber sido para los humanos del último período el súmmum y lo imposible, el arrepentimiento y la gracia, el punto focal donde podían concentrarse todo el sufrimiento y toda la alegría”.

En La posibilidad de una isla de Michel Houellebecq.

A veces estoy en casa, lo veo y lo disfruto: el cielo a colores.   maga1

By me, con colaboración de Rodrigo.

vuelo

“Vuelo” by Maru

Este dibujo me recordó a la Pipi -quien descansa en paz en el jardín de mi abuela- y a mi niñez. Un dedo mío era casi la cabecita de ella. Yo la acariciaba y ella estiraba su cuello, que parecía tan largo en ese entonces, eterno, frágil.  Veo también un parecido con el dragón volador de La historia sin fin.

Oliveira y La Maga, La Maga y Oliveira, y el lugar del intelctual en Rayuela por Julio Cortázar: 

“Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impulso. Yo escribo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es su orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mi, enterrado en prejuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo. Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la maga que me juzga sin saberlo.  (…)  Juez inaudito, juez por sus manos, por su carrera en plena calle, juez por sólo mirarme y dejarme desnudo, juez por tonta e infeliz y desconcertada y roma y menos que nada”.

Me gusta eso de “juez por sólo mirarme y dejarme desnudo”. Cuando lo que domina es el sentimiento, pareciera que sobran el pensamiento y las palabras. Gana el impulso y el efecto de la mirada del otro; y es más que su mirada, es su presencia, es lo que provoca y que escapa a fórmulas y reflexiones.