“Yo soy periodista, pero también me considero comunicador social. Me parece que esta es una diferencia no solamente académica, sino que tiene que ver con el lugar; esto no es una cuestión de categorías (unos son más, otros son menos), sino del lugar. Hay un texto que me ayuda mucho, de Robert White, que se llama “Comunicar comunidad”. White habla de los comunicadores, y habla de los comunicadores de lo público, básicamente, como intervinculadores. ¿Qué quiere decir intervinculadores? Yo lo suelo decir en las cosas que escribo algo así como “facilitadores del diálogo público en el espacio público”. Que no es estrictamente la condición del periodista. Algunos periodistas pueden cumplir este rol, pero no todos sienten ni tienen la vocación de hacerlo. Me parece que no se lo podemos pedir. Pero sí, a los que pensamos estratégicamente, prospectivamente, políticamente la comunicación, nos corresponde esa tarea. Nos corresponde ver cómo trabajamos en escenarios –y esto también es políticas de comunicación- para que las voces se multipliquen, pero también que los actores tengan posibilidades de dialogar entre sí, acordando o no, no importa. De alguna manera, nosotros somos responsables de construir el escenario comunicacional. Y el escenario comunicacional es un escenario, en democracia, de multiplicidad de voces”.
La entrevista completa a Washington Uranga en la Revista Digital Políticas de Comunicación.





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