Terminadas las largas jornadas de grabación para la tira Herederos, Betiana Blum se prepara para presentar la obra Más liviano que el aire los lunes en Mar del Plata y los fines de semana en la costa. El cansancio pasa factura y también la preocupación: al llegar avisa que no encuentra las llaves de su casa. Finalmente dará con ellas en un bolsillo de otro traje y su rostro se iluminará por completo, dejando ver que era cierto aquel comentario que hizo al pasar: “Mi casa soy yo”. Pero un rato antes, luego de pedirle a su hijo que le alcance una copia, se sienta a conversar en un escenario improvisado, el bar de la esquina, sobre Las Heras. Seguir leyendo

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